Mayoreo y distribución
Vendes volumen a crédito y tu cartera se reparte entre decenas de clientes.
Un agente cobra por ti y un cerebro interno te dice qué hacer con cada cliente.
Cobrar más no es cobrar mejor. El flujo se recupera cuando cada decisión sabe a quién buscar, en qué momento y con qué argumento.
El plazo pactado no es el real
Es lo que en promedio tarda una factura B2B en México después de su fecha de vencimiento. Alguien tiene que estar encima de cada una.
Fuente: Atradius, Payment Practices Barometer México 2024.
Escribe, da seguimiento y hasta negocia dentro de las reglas que tú pongas, sin que nadie redacte un mensaje.
Te recomienda a quién cobrar primero y por qué, con un riesgo por cliente que se mueve con su comportamiento. La última palabra sigue siendo tuya.
Se conecta una vez y el ciclo corre solo: el agente conversa, el sistema prioriza y tú ves el resultado.
Entran tus clientes con sus condiciones de pago y su historial. No hay dos sistemas que cuadrar después.
Escribe por WhatsApp o correo con el tono que corresponde a cada cuenta, propone cómo resolver el pago y manda la liga ahí mismo.
Calcula el riesgo de cada cliente y ordena la lista por impacto en tu efectivo, no por intuición ni por orden de vencimiento.
Cuánto se recuperó, qué mensajes sirvieron y cuánto esperas cobrar el próximo periodo. Llega solo, sin pedirlo.
Los porcentajes de arriba son del mercado. Estos son tuyos. Ajusta los campos y calcula sobre tu propia cartera.
Es dinero que ya facturaste y que hoy sigue en la calle más días de los que pactaste.
Cada día de espera tienes $0 detenido. Con una cobranza ordenada, un escenario razonable recupera entre $0 y $0 de ese monto.
Tú defines hasta dónde puede llegar. El agente resuelve todo lo que cabe ahí dentro y te entrega el caso cuando el cliente pide más.
Nadie escribe un mensaje, y aun así cada cliente recibe el suyo.
Manda recordatorios por WhatsApp y correo, y ajusta el tono según quién es el cliente y qué relación tienes con él. Nadie redacta un mensaje.
Con base en el historial de esa cuenta sugiere la salida que suele funcionar con ese cliente, en vez de ofrecer lo mismo a todos.
Calcula qué tan probable es que una promesa de pago se cumpla según el comportamiento previo de la cuenta, para saber a quién seguir de cerca.
Incluye la liga o el medio de pago en el recordatorio, para que el cliente resuelva justo cuando se acordó.
Registra qué mensajes, tonos y ofertas terminaron en pago, y ajusta su enfoque con el tiempo.
El reporte llega solo a la persona que le toca, con el porqué detrás de cada número, no en gráficas que hay que interpretar.
Cómo escribe, qué decide solo y hasta dónde puede llegar sin ti.
Sistema Bi-Agéntico que impulsa tus procesos de cobro y decisiones críticas de relación con tus clientes.
No. Antes de escribir revisa el historial de esa cuenta, qué tipo de relación es y cuánto representa en tu cartera. Con eso ajusta el tono y propone la salida que suele funcionar con ese cliente. Tú defines las plantillas y el orden.
Dentro de los límites que tú fijes. Defines plazos, descuentos máximos y parcialidades permitidas, y el agente resuelve todo lo que cabe ahí dentro. Si el cliente pide algo fuera de ese rango, detiene la conversación y te la entrega con su lectura de la cuenta.
Ordena la lista por monto, probabilidad de recuperación y riesgo de que la cuenta empeore, priorizando el impacto en tu efectivo. No por antigüedad de la factura ni por intuición de quien esté ese día.
Es una lectura de qué tan confiable es cada cliente, y se recalcula con su comportamiento. No es una etiqueta que se pone una vez: te avisa si una cuenta se está deteriorando mientras todavía puedes hacer algo.
Detrás de cada mensaje hay una lectura de la cuenta: cuánto vale, cómo ha pagado y qué tan lejos conviene llegar con ella.
Cuando el control de tu cobranza es claro y cada cliente recibe la estrategia correcta, tu equipo deja de apagar fuegos y empieza a anticiparse.
Casi la mitad de tus ventas es crédito
La mitad de lo que vende una empresa B2B en México sale sin cobrar en el momento. Cada decisión de a quién dárselo pesa el doble.
Fuente: Atradius, Payment Practices Barometer México 2024.
Vendes volumen a crédito y tu cartera se reparte entre decenas de clientes.
Ciclos largos entre que entregas y te pagan, con pocos clientes de peso.
Materiales, contratistas y subcontratistas, donde cada estimación se cobra aparte.
Venta en mensualidades o renta comercial, con cobro recurrente mes a mes.
Muchas facturas chicas, muchos clientes y márgenes que no perdonan atrasos.
Cobro recurrente donde la relación con el cliente pesa tanto como el pago.
Quién te debe, cuánto y desde cuándo, sin juntar información de varias fuentes. Sobre eso el sistema decide por dónde empezar.
de tu cartera ya venció. Es la parte que hoy nadie está persiguiendo en automático.
Antes de decidir qué tan lejos llegar con una cuenta pesa tres cosas: cómo te ha pagado, qué tipo de relación es y cuánto representa. De ahí sale la recomendación, y se recalcula sola.
Cuenta que conviene cuidar. Sostén el trato, y si pide aire, dáselo condicionado a fecha.
Vale la relación, no el riesgo actual. Sigue vendiendo, con la línea de crédito ajustada a la baja.
Pesa mucho y responde poco. Frena crédito nuevo hasta recuperar lo vencido, y trátalo antes que a nadie.
Primero el sistema decide qué conviene hacer con cada cuenta. Solo entonces el agente escribe, y lo hace dentro de las reglas que tú pusiste.
Ordena la lista de trabajo por monto, probabilidad de recuperación y riesgo de que la cuenta empeore. Lo que más mueve tu efectivo sube solo, sin que nadie decida por antigüedad ni por corazonada.
El score de cada cliente se recalcula con su comportamiento. No es una marca que se pone una vez: te dice si la cuenta se está volviendo más o menos confiable mientras todavía puedes hacer algo.
Detecta patrones tempranos de atraso: pagos que se van recorriendo, promesas que se cumplen cada vez más tarde. Te avisa mientras sigue siendo una conversación y no una cobranza.
Separa al cliente que no paga porque algo salió mal en el pedido del que simplemente no está pagando. Cada caso sigue su camino, y ninguno recibe el mensaje que le tocaba al otro.
El criterio, a fondo
Propone mover la línea de un cliente antes de que un riesgo pequeño se vuelva grande, con el argumento de por qué conviene moverla.
Puedes ver qué pasaría con tu cartera y tu margen si ofrecieras cierto descuento a cierto grupo de clientes. Decides con números, no a ojo.
No aplica la misma fórmula a todos: conoce cómo se comporta el ciclo de pago en tu industria, qué señales de riesgo son típicas ahí y qué negociaciones suelen funcionar. Las recomendaciones salen calibradas con negocios como el tuyo.
Muestra el desempeño por persona y por zona, para ver qué está funcionando mejor y repetirlo donde no.
Cada acción y cada decisión quedan registradas, como respaldo ante cualquier revisión o disputa.
No es un promedio del mes pasado. Se calcula con el comportamiento de cada cuenta y con qué tan probable es que cada promesa se cumpla.
Proyectado para el periodo en curso
Cuánto entró, qué estrategias funcionaron mejor y cómo vas contra tus propios objetivos.
Recuperado en lo que va del mes
Para saber cómo va tu cartera en segundos, sin abrir el reporte completo.
El reporte, a fondo
No solo gráficas: la explicación de por qué está pasando lo que está pasando, con recomendaciones concretas.
Cada reporte llega a la persona correcta según su rol, sin que nadie tenga que pedirlo.
Cómo prioriza, cómo mide el riesgo y qué te reporta.
Sí. Separa una disputa por un problema con el pedido o la factura de una morosidad real. Son casos distintos y ninguno recibe el mensaje que le tocaba al otro.
Cada semana llega cuánto se recuperó, qué estrategias funcionaron, el pronóstico del próximo periodo y un indicador de salud de cartera, con la explicación de por qué está pasando lo que pasa. Cada reporte va a la persona que le corresponde según su rol, sin pedirlo.
Está pensada para empresas B2B que venden a crédito a 30, 60 o 90 días: mayoreo y distribución, manufactura, construcción, desarrolladoras e inmobiliarias, logística y servicios profesionales recurrentes. Las recomendaciones se calibran con el comportamiento real de negocios del mismo giro.
No. Le quita el trabajo repetitivo y le entrega un criterio: a quién buscar, con qué argumento y cuándo escalar. Las decisiones importantes siguen siendo de tu equipo, y cada acción queda registrada como respaldo ante cualquier revisión.
En menos de 24 horas a cualquier solicitud de demo o contacto.
Agente digital de cobro, control interno, o ambos. Elige por dónde empezar y lo armamos a la medida de tu volumen.